BERGOGLISMOS: Para entender al Papa Francisco Parte 1

El Papa Francisco suele recurrir al hablar a sus ya conocidos bergoglismos. Son giros muy propios, argentinos e incluso tomados del lunfardo, dialecto de Buenos Aires y territorios cercanos. Para entenderlos, la Comisión Visita Papal ha hecho un listado de estos términos:

Balconear

Es un término argentino, más bien criollo, que pertenece al lunfardo y cuyo significado es atisbar, observar, mirar… o contemplar el paso de la gente desde una ventana, balcón o terraza, sin inmiscuirse ni ser protagonista. Es el caso de quienes observan una procesión desde un balcón sin bajar a la calle ni sumarse a ella.

El Papa lo usa para explicarnos cuál debe ser nuestra actitud si queremos seguir el camino que nos indica. En la la JMJ brasileña, les dijo a los jóvenes: “Por favor, no balconeen la vida, métanse en ella. Jesús no se quedó en el balcón, se metió; no balconeen la vida, métanse en ella como hizo Jesús”.

Salir a la calle

El Papa suele repetir: “Hay que salir a la calle”. Así, sin quedarnos parapetados en nuestras casas, encontraremos muchas ovejas en el camino (¡hasta quedar con olor a oveja!, como también ha dicho el Papa).

Armar lío

El Papa Francisco anima a los jóvenes a hacer “lío”, pues quiere “líos en las diócesis”. No pasividad. En la JMJ en Brasil incluso le dijo a los obispos: “perdonarme, si algunos les arman lío a ustedes”.

Quedar con olor a oveja

Significa que nos involucremos de tal forma en dar a conocer a Jesús, que quedemos impregnados de las ovejas, como esos pastores que las guían por los campos. Además, la oveja necesita del pastor. El Papa ha señalado que antes era una oveja la que se arrancaba o perdía del rebaño, como leemos en el Evangelio. Ahora –según el Cardenal Bergoglio, ya que lo dijo antes de ser Papa– en este mundo de hoy son 99 las que andan fuera del redil.

Primerear

¿Por qué hemos sido bautizados? Porque el Señor nos primerea. Nos ha primereado. Es decir, ha tomado la iniciativa, la delantera. Expresa la acción de llegar antes (incluso ha hecho la relación con el fútbol). Aquí el sujeto es Dios. En un hecho insólito, el Papa incluyó este neologismo en el número 24 de su Encíclica Evangelii Gaudium, bajo el subtítulo “Primerear, involucrarse, acompañar, fructificar y festejar”, dice así:

“La Iglesia en salida (a la calle) es la comunidad de discípulos misioneros que primerean, que se involucran, que acompañan, que fructifican y festejan. Primerear: sepan disculpar este neologismo. La comunidad evangelizadora experimenta que el Señor tomó la iniciativa, la ha primereado en el amor (cf. 1 Jn 4,10); y, por eso, ella sabe adelantarse, tomar la iniciativa sin miedo, salir al encuentro, buscar a los lejanos y llegar a los cruces de los caminos para invitar a los excluidos. (…) ¡Atrevámonos un poco más a primerear! Como consecuencia, la Iglesia sabe ‘involucrarse’. (…) Los evangelizadores tienen así ‘olor a oveja’ y éstas escuchan su voz”.

Misericordiar

El Papa habla permanentemente de la misericordia. Incluso instauró el Año Jubilar de la Misericordia. Siempre ha destacado que en latín existe un verbo que significa “tener misericordia” –y que es “miserando”– e inventó, según su biografía “El gran reformador”, del inglés Austen Ivereigh, el equivalente en castellano que sería misericordiar, actividad de Dios, divina, que puede hacer un hombre. “Déjate misericordiar”, suele decir.

(El Papa creó un verbo tras enfrentarse a dificultades para traducir su lema: Miserando atque eligendo, que se refiere a la elección que hizo Jesús de Mateo, un cobrador de impuestos, y se traduce como “lo miró con misericordia y lo eligió” o “amándolo lo eligió”. El Papa Francisco explicó a Jorge Miliá: «El gerundio latino miserando es intraducible en italiano y en español. A mí se me ocurrió traducirlo con otro gerundio que no existe: Misericordiando». Monseñor Víctor Manuel Fernández, al comentar la invitación de Bergoglio a dejarse “misericordiar”, explica: “Invita a las personas que se llenan de culpas y escrúpulos a dejarse perdonar y envolver por la ternura del Padre Dios”).

Pasarse de rosca

Con ese término critica la civilización actual, de la que dice «se ha pasado de rosca porque es tal el culto que ha hecho del dios dinero, que está excluyendo a los dos polos de la vida de las sociedades, como son los ancianos y los jóvenes». Según intérpretes de los bergoglismos, “pasarse de rosca” es una explicación en la mecánica, pues cuando una tuerca se ajusta más de lo debido, se rompe y gira en falso. También se usa para decir que alguien trasgredió un límite.

Analogías bergoglias:

 

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