Esperanza

1. Una vida arraigada en la fe, que florece en la caridad, exhala el perfume de la esperanza.

2. La misión del cristiano es ser testigo de la esperanza.

3. En Dios me siento lleno de una esperanza casi infinita. Mis preocupaciones se disipan. Se las abandono. Yo me abandono entero en sus manos. La noche de hoy es negra, pero sobre las cumbres de los montes, ya amanece.

4. …La fe dirige todavía mi mirada hacia Dios. Rodeado de tinieblas me escapo más totalmente hacia la luz.

5. Nadie conoció como Él “lo que hay en el hombre”. Y nadie se atrevió a esperar tanto de Él.

6. Cristo tuvo esperanzas y esa esperanza somos nosotros. Dios y yo ¡Siempre nosotros!

7. La esperanza mantiene las razones para vivir.

8. Se cuenta de una persona que tenía esta cualidad hasta la exageración. Un día alguien le dijo: “Yo creo que usted hasta al diablo le encuentra algo bueno”. Y él responde con una ingenuidad pasmosa: “Pues claro… si es tan constante.”

9. ¡Cuántos descubrimientos podemos hacer de personas que nos rodean desde hace años pasando inadvertidas, o aun molestándonos con sus pequeñeces sin haber reparado en sus cualidades!

10. ¡Adelante que Él comienza la obra, Él es quien la prosigue y quien la termina junto con nosotros, de manera que jamás podemos temer por el éxito de una obra que Él nos haya encomendado!

11. Dar testimonio de Cristo en este mundo triste, testimonio de nuestra alegría que se funda en nuestra fe en Él, en la bondad del Padre de los cielos, testimonio de una inquebrantable esperanza y de una honda caridad.

12. Un bribón de un santo, ¿en qué se diferencian? En el tronco en que se apoyan… Comprendamos que Jesús está a nuestro lado. ¡Apoyémonos en Él y subiremos! (“Quédate con nosotros, Señor”).

 

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Vocación cristiana

1. Joven…: si alguna vez en tu vida recibes un llamamiento a algo grande y generoso, apróntate para la lucha y regocíjate de antemano con la victoria. “El reino de los cielos, padece violencia y sólo los esforzados lo arrebatan”. ¡No vaciles! ¡Pelea valientemente por seguir el llamamiento de Cristo!

2. Cristo dice ahora a los jóvenes de Chile: “Jóvenes, os necesito” Joven, ¿cuál sería tu repuesta?

3. Reflexionen seriamente aquellos jóvenes que con toda humildad, pero con toda verdad, descubren en sí huellas más profundas del paso de Dios por sus vidas.

4. Con razón se afirma que todo el porvenir de un hombre depende de dos o tres “sí”, de dos o tres “no” que da un joven entre los quince y los veinte años. Tú, que estás en la edad de las resoluciones definitivas, piensa que Cristo llama a los jóvenes como tú para extender el reino de Dios en las almas.

5. Considera la grandeza de una vida consagrada… Pasan por el mundo haciendo el bien, consolando a los tristes, auxiliando a los pobres, enseñando a los ignorantes, orando por los pecadores, adorando y amando a Dios eterno.

6. ¿Qué quiero hacer por Jesús para manifestarle la sinceridad de mi adhesión a Él?

7. Nosotros no podemos como el Señor multiplicar los panes, ni resucitar a los muertos, pero podemos ser los cooperadores abnegados de los que trabajan en aliviar todos los sufrimientos humanos.

8. Amaré más mi vocación, mi vida sencilla, los pequeños trabajos que Dios me ha destinado. De ahí que ser cocinero, fogonero, no es menos noble que ser escritor, poeta o abogado.

9. ¿De dónde viene la excelencia de estas profesiones intelectuales? Del falso concepto platónico, pagano, de la mayor importancia de lo abstracto sobre lo concreto. Pero ese concepto lo echó por tierra la Encarnación, que es un hecho bien concreto, y da origen a una vida de hechos con las más humildes realidades.

10. …Nos lamentamos de falta de vocaciones ¿no habrá en parte este contentarnos con exigir demasiado poco? ¿No será que exigimos únicamente lo que la ley uniforme pide a todos, sin abrir horizontes de una donación personal y generosa?

11. ¿Quieres venir conmigo? Con Él. Con Cristo ¿Podrá existir mejor guía, mejor jefe, mejor amigo?

12. Correspondamos al llamamiento de Cristo. Continuemos su obra de redención y de amor, apliquemos nuestra vida a la más divina entre las obras: a la salvación de las almas que fue el motivo que determinó a Cristo a emprender el gran viaje del cielo a la tierra; de la gloria del cielo a los rigores de Belén, a los trabajos de Nazareth, a la agonía del calvario.

 

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Nuestra época

1. Nuestra época necesita afirmar fuertemente la responsabilidad de cada hombre de los intereses comunes.

2. El primer elemento de restauración social no es la política, sino la reforma del espíritu de cada hombre según el modelo que es Cristo.

3. Ahondar divisiones en la familia nacional es crimen de lesa patria; acortar distancias es trabajar por la grandeza del país.

4. Al juzgar la anarquía juzguemos también sus causas, mirémoslas con profundo espíritu de justicia y caridad y antes que pedir cañones tengamos la conciencia de no estar amparando injusticias.

5. Que el país vea que sus políticos no buscan intereses personales, sino los de la nación y que ponen todas sus energías para dar bienestar no a un grupo, sino a la mayoría de sus ciudadanos.

6. Más eficaz que la victoria por la violencia es la victoria por el convencimiento de la razón. Por la razón primero, la fuerza viene después en nuestro escudo.

7. Que la actitud social política de quienes profesan la fe en Jesucristo se inspire en la justicia deseada con hambre y con sed, y en el amor que no trepida en sacrificarse por el bien de los hermanos.

8. Un estado es cristiano no sólo cuando restablece el nombre de Dios en sus juramentos, sino cuando el sentido del Evangelio domina su espíritu.

9. El amor a la patria, más que en el ensanche de sus fronteras, se ha de traducir en el cumplimiento de su misión.

10. Deber social del universitario no es sino la traducción concreta a su vida de estudiante hoy y de su futuro profesional, mañana, de las enseñanzas de Cristo sobre la dignidad de nuestras personas y sobre el mandamiento nuevo, su mandamiento característico, el del amor.

11. Hay algo que no vemos nosotros al no salir de Chile, pero que los extranjeros que vienen a Sudamérica, y sobre todo a Chile, ven el punto: La horrenda distancia de dos mundos que conviven sin tocarse por ninguno de sus extremos…

12. Participar en la vida social, en las alegría y en los dolores… vemos a Jesús, que hay una boda, hay mucha gente convidada… y aunque quizás en la fiesta pueda haber algún exceso, allí está Él y allí está su Madre. En medio del pueblo, de la vida humana, de la vida de familia, en las alegrías más legítimas.

13. En nuestro tiempo se hace de la religión una formalidad mundana, un sentimentalismo piadoso bueno para las mujeres, una policía pacífica. ¡No romper nada, no permitir que nadie rompa nada! Así se podría expresar este cristianismo de buen tono, negativo, vacío de substancias, vacío de Cristo, vacío de Dios.

 

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