La misión del cristiano hoy

1. La realización en concreto de lo que Dios quiere: He aquí la gran sabiduría. Todo el trabajo de la vida sabia consiste en esto: en conocer la voluntad de mi Señor y Padre. Trabajar en conocerla, trabajo serio, obra de toda la vida, de cada día, de cada mañana, ¿qué quieres Señor de mí….? Esta es mi gran misión, mayor que hacer milagros.

2. Lo que el mundo moderno espera para reconocer a Cristo, es ver la vida de Cristo reproducida en nuestras vidas.

3. …Nuestra actividad ¿no nos une eternamente a la oración divina que salva al mundo?… Al desear con todo nuestro deseo lo que Dios quiere, nos asociamos a todo lo que Él hace en la humanidad y lo realizamos con Él.

4. El apóstol no es el activista, sino el que guarda en todo momento su vida bajo el impulso divino.

5. He aquí nuestra misión. Gritar por el mundo entero el amor que Dios nos ha tenido, el amor de Cristo hasta la sangre, la ternura maternal del Corazón de María.

6. Nuestro cristianismo se reducirá a una fórmula muy simple: ser otro Cristo, dejar que Él se apodere de mí, hacer lo que Él haría en mi lugar, amar como Él.

7. Ser como Cristo mensajero de la caridad. Él toma nuestros cansancios, nuestros sufrimientos…

8. Hacer ver a nuestros contemporáneos que Cristo aún vive entre nosotros.

9. Transformar todo lo que nos rodea, tener por fin último la conversión del mundo entero.

10. Y el instrumento de esas obras grandes puedo ser yo, a pesar de mi pequeñez.

11. La misión del cristianismo es la de iluminar el mundo con la caridad de Cristo.

12. …Tenemos responsabilidad: Misionar el mundo desde la colina de la ascensión. Tenemos la responsabilidad del mundo entero. Nuestro Señor no va a hacer nada sino por nosotros, no va hablar sino por nosotros. Tenemos la responsabilidad del crecimiento de la Iglesia.

13. El conocimiento del plan de Dios, sobre el hombre, y sobre cada una de sus principales facultades ayuda poderosamente a la realización de este mismo plan.

14. Servir: el placer de servir. Que cada uno se haga un deber de su vida servir. Servicios organizados: arquitecto, médico, abogados… que donde quiera hayan católicos haya servicios… esto como la tradición de nuestra fe. Sirvo yo ¿a quién?

 15. ¡Un hermano mío se puede perder!, condenar, ¿y yo tranquilo?

16. ¿Qué es un católico? ¡Un hombre a quien Dios ha encargado el mundo!

17. Al cristiano que quiere serlo de verdad, no le es lícito el desinteresarse de ningún problema humano, pues está allí encerrado el interés de alguien a quien Cristo le encargó amar con tanto amor como al mismo Padre de los cielos.

18. ¿En qué consiste, pues, la misión esencial del católico? En prolongar la vida de Cristo, asimilándose vitalmente a Él por la gracia, accidentalmente por la práctica de las virtudes que Él practicó.

19. Conocer a Cristo es la gran misión de la inteligencia humana: Nunca llega más alto que cuando contempla la belleza incomparable del Dios hecho hombre. Conocerlo, luego imitarlo…

20. Si contáramos entre vosotras con un grupito de mujeres católicas, decididas a ser católicas de verdad, a dar un ejemplo viviente de los que es una católica, una mujer que vive su fe, que la vive en su hogar, en su vida social, en su toilette, en sus diversiones, en su trato con los pobres, en sus pensamientos y en sus palabras, y en sus hechos. Un grupito que quieran producir en sus vidas de mujeres del siglo XX la vida del grupito de mujeres fieles que siguió a Cristo y fueron las primeras apóstoles del Maestro: las habrá que reproducen la imagen Purísima de María, las habrá que han sido pecadoras como Magdalena, mujeres de acción como Marta, propagandista coma la samaritana convertida, otras tendrán más gusto por la vida interior, pero todas consagradas a Cristo, todas decididas a serle fieles en su vida íntima y en su vida social: Al ser de Él, y totalmente para Él.

 

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