Vocación cristiana

1. Joven…: si alguna vez en tu vida recibes un llamamiento a algo grande y generoso, apróntate para la lucha y regocíjate de antemano con la victoria. “El reino de los cielos, padece violencia y sólo los esforzados lo arrebatan”. ¡No vaciles! ¡Pelea valientemente por seguir el llamamiento de Cristo!

2. Cristo dice ahora a los jóvenes de Chile: “Jóvenes, os necesito” Joven, ¿cuál sería tu repuesta?

3. Reflexionen seriamente aquellos jóvenes que con toda humildad, pero con toda verdad, descubren en sí huellas más profundas del paso de Dios por sus vidas.

4. Con razón se afirma que todo el porvenir de un hombre depende de dos o tres “sí”, de dos o tres “no” que da un joven entre los quince y los veinte años. Tú, que estás en la edad de las resoluciones definitivas, piensa que Cristo llama a los jóvenes como tú para extender el reino de Dios en las almas.

5. Considera la grandeza de una vida consagrada… Pasan por el mundo haciendo el bien, consolando a los tristes, auxiliando a los pobres, enseñando a los ignorantes, orando por los pecadores, adorando y amando a Dios eterno.

6. ¿Qué quiero hacer por Jesús para manifestarle la sinceridad de mi adhesión a Él?

7. Nosotros no podemos como el Señor multiplicar los panes, ni resucitar a los muertos, pero podemos ser los cooperadores abnegados de los que trabajan en aliviar todos los sufrimientos humanos.

8. Amaré más mi vocación, mi vida sencilla, los pequeños trabajos que Dios me ha destinado. De ahí que ser cocinero, fogonero, no es menos noble que ser escritor, poeta o abogado.

9. ¿De dónde viene la excelencia de estas profesiones intelectuales? Del falso concepto platónico, pagano, de la mayor importancia de lo abstracto sobre lo concreto. Pero ese concepto lo echó por tierra la Encarnación, que es un hecho bien concreto, y da origen a una vida de hechos con las más humildes realidades.

10. …Nos lamentamos de falta de vocaciones ¿no habrá en parte este contentarnos con exigir demasiado poco? ¿No será que exigimos únicamente lo que la ley uniforme pide a todos, sin abrir horizontes de una donación personal y generosa?

11. ¿Quieres venir conmigo? Con Él. Con Cristo ¿Podrá existir mejor guía, mejor jefe, mejor amigo?

12. Correspondamos al llamamiento de Cristo. Continuemos su obra de redención y de amor, apliquemos nuestra vida a la más divina entre las obras: a la salvación de las almas que fue el motivo que determinó a Cristo a emprender el gran viaje del cielo a la tierra; de la gloria del cielo a los rigores de Belén, a los trabajos de Nazareth, a la agonía del calvario.

13. Rompió el pan ¿por qué? Para destrozarlo… no, para que sea distribuido. Así los sacrificios de mi vida, no para aplastarnos, sino para prepararnos a ser una obra de amor.

 

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